Punto de vista.

La renuncia del médico
Por: Filiberto Vargas Rodríguez.
2026-01-13

Prefacio.


Cada que tiene oportunidad (las inundaciones en la zona norte o el pago del bono al personal del sector salud, por ejemplo) Rocío Nahle ha insistido en aclarar a la opinión pública que “el problema no es el dinero” y que los retrasos en los pagos tienen que ver mas bien por problemas de burocracia. *** Sus acciones, empero, muestran lo contrario. Inició un programa de reemplacamiento vehicular cuando apenas la administración pasada había hecho lo mismo; canceló el seguro contra catástrofes argumentando que resultaba demasiado caro para la respuesta que ofrecía, pero no buscó otra propuesta, y ahora decidió tomar el dinero del impuesto al hospedaje para acciones ajenas a su objetivo original: la promoción del turismo, algo extraño para alguien que durante su campaña por la gubernatura prometió “poner a Veracruz de moda”. *** Este lunes el Congreso local aprobó una reforma al Código Financiero del Estado con el que “amplía” el destino de los recursos que genere el impuesto por hospedaje, agregando ahora “obras de infraestructura pública, servicios y proyectos estratégicos vinculados al turismo”. *** En la misma reforma se modificó la integración del fideicomiso que administra dichos recursos y se les arrebató a los representantes del sector hotelero el derecho de voto en la decisión sobre el destino de ese recurso. *** Por supuesto, siendo una propuesta de la gobernadora, el dictamen fue aprobado con 38 votos a favor (la alianza Morena-Verde-PT) y 9 en contra. *** Los legisladores de Morena y el PT argumentaron que no se crean nuevos impuestos, ni se incrementa la carga tributaria, “sino que se optimiza el uso de recursos existentes y se fortalece la capacidad del Estado para planear y ejecutar proyectos turísticos”. *** Por su arte, diputados del PAN, PRI y del grupo legislativo “Veracruz Nos Une” advirtieron que con esa reforma se elimina el esquema de corresponsabilidad entre el gobierno y el sector empresarial y recordaron que el fideicomiso fue concebido como un mecanismo de participación conjunta, el que se rompe al concentrar las decisiones en el gobierno. *** De nada sirvieron sus argumentos, pues la mayoría zombi impuso la voluntad de su jefa.


* * *


¡Fue un buen inicio de semana!


¡Por fin!, los niños regresaron a clases (bueno, casi todos, pues el mal tiempo motivó al gobierno estatal a suspender clases en algunos municipios) y -¡oh sorpresa!- la gobernadora Rocío Nahle llegó de muy buen humor a su conferencia de prensa.


El ambiente fue notoriamente distinto y los reporteros se pudieron soltar y hacer los más variados cuestionamientos a la mandataria estatal. El problema, sin embargo, es que cuando anda “de buenas”, la gobernadora no es muy cuidadosa de sus palabras y es oportuno hacer algunas aclaraciones.


El primero, más que aclaración, es un buen consejo: no hay peor empleado que el que no está a gusto en su trabajo. Si Valentín Herrera Alarcón (secretario de Salud) le informó su intención de renunciar al cargo, obligarlo a quedarse no es la mejor respuesta.


Había al menos dos opciones que pudieron ser más adecuadas: una, la más lógica, era aceptarle la renuncia, y la otra era ir a fondo, conocer las razones por las que alguien que aceptó ese encargo hace poco más de un año, ahora ya no quiere seguir en él. Quizá si se corrigen esos detalles que le incomodan, podría continuar en esa responsabilidad.


Una observación más en ese tema: ser un médico “de primer nivel” no lo convierte en un buen secretario de Salud. Valentín Herrera estudió la carrera de medicina y más adelante la especialidad en cardiología porque -seguramente- soñaba con dedicarse a esa rama. La administración de un sistema público de salud no parece formar parte de su vocación.


Y Rocío Nahle debe entenderlo. Ella estudió ingeniería petrolera y buena parte de su vida se dedicó a ello. Nada tiene que ver esa especialidad con las responsabilidades que hoy enfrenta. En su caso, sin embargo, esa fue su decisión, ella ha buscado en los años recientes servir a la sociedad desde diversos cargos públicos (diputada federal, senadora, secretaria de Energía y ahora gobernadora).


Pero no en todos los casos es igual. Hay quienes tienen bien definida su vocación y si se les saca de esa ruta su rendimiento va a la baja. Es oportuno considerar esto al momento de seleccionar e invitar a alguien para que releve al doctor Valentín Herrera.


Con el buen ánimo que hoy tenía, la mañana de este lunes, en entrevista vía telefónica, Rocío Nahle no le rehuyó al tema de las encuestas, esas que son tan satanizadas cuando no les favorecen, pero a la vez tan ensalzadas cuando los ubican en posiciones de privilegio.


En su opinión, que seis de cada diez veracruzanos aprueben su gestión (encuesta “a modo”, pues hay otras mediciones que la colocan mucho más abajo) significa que los ciudadanos ven un gobierno “cercano, trabajador y orientado a resultados”. Ya en la conferencia de prensa, mostrando una modestia que pocos le creyeron, dijo que “por encima de las encuestas están los resultados”.


Buena apreciación, pero a la vez preocupante. Sus resultados, después de un año en el cargo, no son los que los veracruzanos esperaban. Si opina lo contrario, quizá valga la pena someterse al referéndum de revocación de mandato. No tendría de qué preocuparse, ya que un gobierno “cercano, trabajador y orientado a resultados” sería ratificado sin titubeos por la sociedad.


¿O no?


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Epílogo.


Algo que también debe entender la gobernadora, es que si el gobierno contrata un servicio y éste no se realiza con apego a las condiciones pactadas, lo conducente es cancelar dicho contrato y buscar a otra empresa que sí garantice el estricto cumplimiento de cada una de las cláusulas. *** La solución no puede ser que el gobierno se dé a la tarea de contratar personal (esto es, hacer crecer la nómina) para realizar tareas que dejo de hacer la empresa incumplida. *** ¿A qué viene esto? Frente a los problemas laborales que enfrenta la empresa LEIH (Limpieza Especializada Industrial y Hospitalaria) con su personal, al que no le paga puntualmente, lo que provoca constantes paros y movilizaciones de sus trabajadores, la gobernadora anuncia que se analiza la posibilidad de crear una empresa del gobierno que brinde ese servicio. *** Al fin y al cabo, “el dinero no es el problema”.


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