Entre columnas.

En la crisis. ¿Una oportunidad para la presidenta?
Por: Martín Quitano Martínez.
2026-01-14

mquim1962@hotmail.com


X: @mquim1962


En medio de la dificultad yace la oportunidad.


Albert Einstein 


Momentos complejos y determinantes enfrenta el gobierno de la presidenta Sheinbaum. El efecto de las presiones internacionales, puntualmente de Donald Trump, repercuten de  manera decisiva sobre las condiciones de problemas internos que se profundizan en el ejercicio de lo que denominan la cuarta trasformación, al acentuar la ruptura democrática y republicana, fortaleciéndose con ello los entramados criminales, e incrementando la inseguridad, la violencia, la corrupción y la impunidad. En relación directa con el vecino del norte, nuestra economía se muestra debilitada, con crecimientos decrecientes, en un tobogán que puede ser desastroso si no se logra  una revisión y una negociación del TEMEC que nos favorezca en los próximos meses.


Lo sucedido en Venezuela en días pasados, la incursión militar, la violación de todas las formas institucionales y marcos legales acordados en las últimas décadas en el mundo para buscar la convivencia pacífica, puestas en jaque por visiones y actos de las potencias, ahora mismo saltan por los aires desde su fragilidad, con las palabras y las acciones del presidente estadounidense, que rompe no solo con las normas y contenciones de su mismo país, sino del entramado internacional creado durante muchos años.


En estos marcos, los márgenes de maniobra de la presidenta Sheinbaum se reducen significativamente, y aunque finja serenidad, se encuentra entre la espada y la pared. Al escucharla en la mañanera, pareciera que, con el discurso presidencial, no entiende los momentos actuales mostrando una ceguera política e ideológica que la lleva a arrinconarse como resguardo, en lugar de una visión de estadista que llame a la unidad nacional, se elige, se insiste en la estrategia de la ruptura que ahonda en la polarización y la división , aun en medio de la crisis, para todos aquellos que en el país difieran de sus opiniones o planteen rutas distintas; la cerrazón no solo muestra la intransigencia del grupo gobernante sino la obcecada intención de imponer internamente su modelo autocrático.


La paradoja es escucharla clamando por el respeto de las instituciones y organismos  internacionales, y de las reglas establecidas para la convivencia global, cuando ellos, la 4T, han criticado y minado los compromisos de reconocimiento de dichas estructuras y reglas. Peor aun cuando esas palabras de llamados a los diálogos y respetos a valores de tolerancia y reconocimientos democráticos y de soberanía, son perfectamente abandonados en la discusión interna donde solo existe una verdad, y donde los distintos en el pensar y opinar respecto de los problemas del país, son considerados enemigos.


La destrucción de normas, diálogos y reconocimientos que el grandulón global ahora impone descarnadamente en el mundo, es ciertamente la ley de la selva, mismos comportamientos que soportamos los mexicanos dentro del país con nuestra corrupta clase política nacional. Es patético ver cómo se ofenden y mortifican por la actitud del vecino, cuando en casa son ellos los buleadores. Son la reproducción nacional de esa visión global trumpiana puesta e impuesta en nuestra vida mexicana, que desde la prepotencia camina sin reconocer que sus pactos mafiosos, su conformación política de complicidades y rupturas, puede ser ahora contenida desde afuera.


El asedio, las exigencias del imperio impone respuestas que implican no solo respuestas discursivas patrioteras montadas en lugares comunes de “defensas” nacionales y soberanía, se requiere altura de miras y capacidades para tomar decisiones que aun en su complejidad puedan darnos como país respiros necesarios. Aun y con toda la complejidad que se presenta circunstancia sería una excelente oportunidad para la presidenta, para aligerarse de la captura en que la mantiene el jefe máximo y sus grupos mafiosos de presión que en varias ocasiones han puesto en evidencia su fragilidad en la toma de decisiones, recomponiendo su gobierno y con ello mostrarse como mucho más que la leal y disciplinada elegida de cuidar la silla. Difícil que suceda de cara a lo que parece ser el “compromiso” con “el proyecto” del cual se muestra profundamente alienada y alineada pero al final del día las condiciones la pueden obligar.


DE LA BITÁCORA DE LA TÍA QUETA


La incompetencia y la improvisación en los ejercicios públicos siempre cuestan mucho, ahora, en la salud de los veracruzanos es más evidente que nunca.